Cómo hacer una Auditoría SEO paso a paso

¿Quieres hacer tu propia auditoría SEO paso a paso sin gastar un euro? En esta guía aprenderás a detectar errores y mejorar tu web de forma sencilla.

como hacer una auditoria seo paso a paso

¿Quieres hacer una auditoría SEO de tu web pero no sabes ni por dónde empezar? Relax, no hace falta ser un ninja del SEO ni gastarte un dineral para dar tus primeros pasos.

En este artículo te voy a enseñar cómo hacer una auditoría seo paso a paso, con acciones prácticas que puedes hacer tú mismo aunque seas principiante. Nada de tecnicismos imposibles ni de herramientas que parecen de la NASA. Solo lo básico para detectar errores, ver qué puedes mejorar y dejar tu web en condiciones de pelear por posiciones en Google.

Eso sí: una cosa clara desde ya. Esta guía es para aprender y ahorrar algo de dinero, pero no sustituye a una auditoría profesional. Si tu web es grande, es un ecommerce o de ella depende tu negocio, lo mejor es que te lo haga un especialista.

Dicho esto… ¡vamos al lío!

¿Qué es una auditoría SEO?

Por si empiezas desde 0, te hago un breve resumen de qué es una auditoría seo.

Una auditoría SEO es un análisis completo de tu web con un objetivo muy concreto: detectar los errores que impiden que posiciones en Google como deberías y encontrar oportunidades de mejora.

Es como pasarle a tu página un escáner que revisa cuatro pilares básicos:

Rastreo e indexación: comprobar que Google, y los bots, puede acceder a tu web y entender qué páginas debe mostrar en sus resultados.
Contenido: analizar si lo que tienes publicado responde a las búsquedas de los usuarios, si está optimizado y si tiene calidad suficiente.
Autoridad: revisar tus enlaces internos y externos, detectar páginas huérfanas o enlaces tóxicos que puedan estar lastrando tu posicionamiento.
Parte técnica: velocidad de carga, usabilidad en móvil, datos estructurados, seguridad (HTTPS)… todo lo que afecta a la experiencia de usuario y al rastreo de Google.

Antes de empezar tu auditoria seo

Antes de ponerte a mirar errores como si fueras Sherlock Holmes del SEO, necesitas tener a mano algunas herramientas y accesos.

No te preocupes, que vamos a usar herramientas gratuitas, para que hagas tu primera auditoría seo casera y que saques conclusiones muy útiles.

  • Google Search Console : tu ventana directa a lo que Google ve y piensa de tu web.
  • PageSpeed Insights: para medir la velocidad y experiencia en tus páginas.
  • Screaming Frog: el crawler que te enseña cómo tu web se ve “desde dentro”. Descarga la versión gratuita que te permite analizar 500 URLs.
  • META SEO Inspector: Es una extensión de Chrome para inspeccionar cualquier página y ver de forma rápida encabezados, enlaces… Si usas otra extensión, también vale. Y si quieres probar otras te dejo aquí una lista de extensiones.
  • El sitemap.xml y el robots.txt: dos ficheros básicos que dicen a Google qué rastrear y qué no.
  • Una hoja de cálculo (Google Sheets o Excel): para apuntar cada error que encuentres y no perderte.

Consejo rápido

Si tu web tiene menos de 100 páginas, puedes hacer esta auditoría express en un día. Si es algo más grande, reserva un par de días. Y si ni sabes lo que es un sitemap… piénsatelo: quizá es mejor pedir ayuda a un profesional antes de meterte en líos.

Paso 1: SEO On Page

Empezamos por el SEO On Page de tu web.

El SEO On Page se centra en todo lo que puedes optimizar dentro de tu propia web para mejorar el posicionamiento. Es el punto de partida más sencillo y el que más impacto puede tener si tu web está muy verde en SEO.

Meta etiquetas

Revisa los títulos (meta titles)

Cada página de tu web debe tener un título único. Procura que incluya la palabra clave principal lo más al inicio posible y que no sea ni demasiado corto ni demasiado largo: lo ideal está entre 50 y 60 caracteres.

¿Cómo revisarlo?

Con la extensión Meta SEO Inspector en Chrome, clica en el icono y en la primera parte, verás las metas de la página.

Si quieres verlos todos de golpe, en Screaming Frog tienes la pestaña “Títulos de Página”, donde aparecen listados con todos los titles. En la parte derecha tienes un resumen de los problemas que puedan tener tus meta tittles:

Revisa las descripciones (meta description)

Las meta description no influyen directamente en el ranking, pero sí en el CTR. Por eso deben ser únicas, claras y atractivas, con una longitud recomendada de entre 150 y 160 caracteres.

¿Cómo revisarlo?

Igual que con el título, con la extensión de Chrome lo ves rápido en cada página en la etiqueta Robots:

En Screaming Frog puedes ir a la pestaña “Meta Description” y ver cuáles faltan, están duplicadas o demasiado largas/cortas.

Revisa los encabezados (H1, H2, H3…)

Los encabezados son como el esqueleto de tu página: ayudan a Google y a tus usuarios a entender la jerarquía de la información. Revisa que tus encabezados sigan estas normas:

  • Solo debe haber un H1 por página y debe contener la palabra clave principal.
  • Que los H2 y H3 incluye variaciones o sinónimos de tu keyword, pero sin forzar.
  • Evita páginas con todos los párrafos seguidos y sin estructura, porque es un caos para Google y para quien lee.
¿Cómo revisarlo?

De nuevo abrimos la extensión Meta SEO Inspector, hacemos scroll por la herramienta hasta la sección “Header”. Ahí podrás ver la jerarquía de encabezados de una página en segundos.

También puedes comprobarlo visualmente en tu web: si ves que todo son títulos iguales o que hay varios H1, algo falla.

Encabezados jerarquizados para seo

Revisa el contenido optimizado

Aquí toca ponerte en modo detective, pero tranquilo: no hay que ser copywriter para hacer un repaso básico.

  • ¿Cada página responde bien a la intención de búsqueda?.
  • ¿Se usa la palabra clave principal en el texto de manera natural? (olvídate del keyword stuffing).
  • ¿Hay variaciones, sinónimos y preguntas relacionadas que enriquecen el contenido?
  • ¿El texto es claro, fácil de leer y aporta valor real? Google ya no se traga parrafadas vacías.
¿Cómo revisarlo?

Aquí no hay extensión milagrosa: es revisión manual. Lee tu página como si fueras el usuario que la busca y pregúntate: ¿me resuelve el problema o me deja igual?

Si la respuesta es “me deja igual”, toca mejorar el contenido.

Revisa si las URLs son amigables

Las URLs son la dirección de cada página. Deben ser cortas, descriptivas y fácil de leer; y no pueden tener símbolos, números raros o parámetros innecesarios.

  • URL buena: tusitio.com/consultoria-seo
  • URL mala: tusitio.com/p=12345&cat=7
¿Cómo revisarlo?

Método rápido para revisar las URLs: en tu navegador, observa la URL de cada página. Fácil y rápido.

Pero tienes que ir una a una. Así que método aún más rápido y de forma masiva: En Screaming Frog, en la columna “URL” verás todas las URLs de tu web de un vistazo y detectar patrones raros o poco amigables. Además, en la pestaña de descripción general puedes ver un resumen de los errores que la herramienta ha detectado.

Revisa si las imágenes están optimizadas

Las imágenes no solo hacen que tu web se vea bien, también afectan a la velocidad y al SEO. Así que debes asegurarte de que:

  • Todas las imágenes están comprimidas para no ralentizar la web.
  • Cada imagen debe tener un atributo ALT que explique qué muestra la imagen e incluir alguna palabra clave.
  • Evita nombres de archivo genéricos como IMG_1234.jpg. Mejor algo descriptivo: auditoria-seo-ejemplo.jpg.
¿Cómo revisarlo?

En Screaming Frog, pestaña “Images”, filtra por imágenes grandes (>100 KB), sin ALT o con nombres raros. Como todo en esta herramienta, tienes un resumen de estos errores en la pestaña “Descripción General”.

Paso 2: SEO Técnico

Aquí es donde nos ponemos el mono de trabajo y miramos “las tripas” de la web. El SEO técnico es todo lo que afecta a cómo Google rastrea, entiende e indexa tu sitio. No sirve de nada tener un contenido increíble si Google ni siquiera lo encuentra o tarda años en cargar.

Piensa en el SEO técnico como los cimientos de una casa: nadie los ve, pero si están mal, todo se tambalea.

Verifica la indexación y el rastreo

Lo primero: ¿Google puede rastrear e indexar tus páginas? Parece una pregunta obvia, pero no es la primera vez que veo una web que no se pueda indexar.

Mira, truco rápido. Usa de nuevo Meta SEO Inspector y en la parte de arriba, deberás comprobar que en la etiqueta robots aparece: index, follow.

¿Debes ir página por página?

No, claro. Vamos a la versión rápida.

Vete a Google y usa el comando “site”. Escribe: site:https://tudominio.com

Cambia “tudominio” por el nombre de tu web y verás el número de páginas indexadas. Compáralo con el número de páginas que quieres que se indexe de tu web.

También puedes insertar una url entera con este comando para saber si está o no indexada.

¿Cómo revisarlo?

Si hay menos páginas indexadas de las que deberías, puede haber problemas de rastreo o indexación. Si hay más página indexada, puede que Google esté indexando páginas inútiles (tags, filtros, duplicados…).

Y para comprobar que páginas son, vamos a Search Console, al apartado “Indexación > Páginas”. Tendrás un informe completo de las páginas que están indexadas, de las que no y cuál es el motivo.

Indexacion de paginas en Search Console

Revisa el sitemap y el robots.txt

Dos archivos pequeñitos, pero que son clave para que Google entienda qué páginas debe mirar y cuáles no.

El Sitemap es como la lista VIP de páginas que quieres que Google rastree e indexe. Aquí sólo deberían estar las URLs importantes, nada de filtros o páginas sin valor.

Y si el sitemap es la lista VIP, el Robots es el portero de la discoteca: le dice a Google a qué zonas de tu web puede pasar y cuáles no. Así que debes asegurarte de que Google puede entrar a las páginas más importantes de tu web y que no hay nada que impida su paso.

¿Cómo revisarlo?

Abre tu Sitemap. Para ello escribe en tu navegador: tudominio.com/sitemap.xml

Revisa que todas las páginas que tiene son importantes y que no falta ninguna.

Para el archivo Robots, vamos a hacer lo mismo, en tu navegador escribe: tudominio.com/robots.txt

Comprueba que no hay nada importante que tenga “Disallow” delante.

Consejo rápido

Si tienes URLs en el sitemap que no están indexadas, revisa si tienen contenido pobre, contenido duplicado o están bloquedas de alguna forma.

Revisa la velocidad de la web

Aquí no hay misterio: si tu web es lenta, los usuarios se van y Google también. Así de simple.

Consejos rápidos:

  • Intenta que tu web cargue en menos de 3 segundos.
  • Activa la caché, optimiza imágenes y borra lo que no uses (plugins, plantillas, scripts).
  • Si tu hosting es una patata, cámbialo. A veces el mayor cuello de botella es el servidor.
¿Cómo revisarlo?

Abre PageSpeed Insights de Google. Copia y pega la URL de la web, y dale a “Analizar”.

Después de analizar tu página, te dará una puntuación de 0 a 100 para móvil y para ordenador. Fíjate en la de móvil sobre todo por aquello de Mobile First.

Si la puntuación está por encima del 80%, enhorabuena. Si está por debajo, empieza a fijarte en los errores que te marca abajo. Te dejo unos cuántos trucos rápidos para reducir el tiempo de carga:

  • Cambia imágenes demasiado pesadas y súbelas comprimidas en formato WebP si puedes.
  • Elimina los plugins de WordPress que no uses.
  • Instala un plugin para optimizar la caché de tu web.

Seguridad y versiones duplicadas

La seguridad no es solo un requisito técnico, sino también un factor de confianza y posicionamiento. Google ha dejado claro que tener HTTPS activo es imprescindible; los sitios sin certificado SSL pueden aparecer como “no seguros” en el navegador, lo que genera desconfianza en los usuarios y salen de tu web.

Además, uno de los problemas más frecuentes en SEO técnico es la existencia de múltiples versiones de la misma web. Por ejemplo:

  • http://tusitio.com
  • https://tusitio.com
  • https://www.tusitio.com

Todas pueden cargar la misma página, pero para Google son URLs diferentes, lo que provoca contenido duplicado y dispersión de autoridad.

¿Cómo revisarlo?

Asegúrate que tienes instalado un certificado SSL en tu servidor para que toda la web funcione con https://. Para ello, entra en esta página y escribe el nombre de tu dominio.

Si todo está bien, te debe aparecer un mensaje como este:

certificado SSL correcto por herramienta

Y para las versiones de tu web, elige la principal (con o sin “www”) y redirige todas las demás hacia ella con una redirección 301.

En Search Console, en el apartado de páginas indexadas que vimos antes, aségurate de solo está indexada la versión buena.

Errores de rastreo y redirecciones

Cada vez que Google rastrea tu web, quiere encontrar páginas limpias y accesibles. Si el bot tropieza con errores 404 o redirecciones mal implementadas, desperdicia presupuesto de rastreo y la experiencia del usuario se ve dañada.

Debemos asegurarnos que los enlaces de nuestra web no llevan a páginas que no existen o a redirecciones. Sobre todo vigila las cadenas de redirecciones.

¿Cómo revisarlo?

En el apartado de Search Console “Indexación > Páginas”, teníamos un informe de las páginas indexadas y las que no. En las que no, busca si tienes estos mensajes:

  • “Página con redirección”
  • “No se ha encontrado (404)”

Si te aparecen estos mensajes, clica en ellos y te dará una lista de páginas. Revisa que las redirecciones son correctas y que los errores también.

Informe de errores de indexacion en Search Console

Paso 3: SEO Off-page

El SEO off-page es todo lo que sucede fuera de tu web, pero que influye directamente en cómo Google percibe su autoridad y relevancia, como los backlinks, las menciones en otros medios, la reputación de marca y las interacciones en diferentes canales.

Como estamos en una auditoría SEO básica, no se trata de hacer un análisis exhaustivo de todos los enlaces o métricas de autoridad, sino que vamos a realizar una revisión rápida y práctica para detectar posibles riesgos (como enlaces tóxicos).

Revisión rápida de backlinks

Los backlinks siguen siendo uno de los factores más importantes en el SEO off-page, pero no todos tienen el mismo valor. Un enlace desde un medio de referencia en tu sector puede impulsar tu autoridad, mientras que decenas de enlaces de sitios de baja calidad pueden ser inútiles o incluso perjudiciales.

Así que, en esta auditoria de enlaces, debemos fijarnos en:

  • Cantidad y calidad: ¿De dónde vienen los enlaces? ¿Son de webs relevantes y con buena autoridad, o de directorios sospechosos, foros de spam y blogs sin contenido real?
  • Diversidad: Lo ideal es tener enlaces desde diferentes tipos de sitios y que sean tanto “follow” como “nofollow”.
  • Anchor text: Los textos ancla deben ser naturales. Un exceso de anchors sobreoptimizados como “comprar [keyword] barato” puede levantar señales de manipulación.
  • Velocidad de crecimiento: Una web que pasa de tener 10 enlaces a 500 en un mes sin razón aparente puede parecer poco natural.
¿Cómo revisarlo?

Si tienes Ahrefs, puedes hacer un análisis muy completo y desde luego es la mejor herramienta para hacerlo. Te vas a la herramienta de “Dominios de Referencia” y revisas el listado que aparece.

Y si no tienes Ahrefs, usa su herramienta gratuita Backlink Checker. Introduce tu dominio y revisa el listado que aparece.

Otra más.

Métete de nuevo en Search Console, en las herramientas o apartados de la izquierda verás uno que se llama “Enlaces”. Clica y tendrás un listado de enlaces externos que Google está registrando.

Si detectas enlaces de dudosa calidad que no puedes eliminar contactando con el webmaster, prepara un archivo de desautorización (disavow) y súbelo a Search Console.

Acciones manuales o penalizaciones

Las acciones manuales son “penalizaciones” aplicadas directamente por Google cuando detecta que un sitio está incumpliendo sus directrices de calidad.

A diferencia de los filtros del algoritmo, aquí recibes una notificación explícita en Google Search Console avisándote del problema.

Las acciones manuales más comunes que puedes encontrar son:

  • Enlaces artificiales: cuando se detectan muchos enlaces pagados, intercambios masivos o perfiles claramente manipulados.
  • Contenido generado automáticamente o de baja calidad: por ejemplo, páginas con texto duplicado, spintax o keyword stuffing.
  • Problemas de spam puro: cloaking, redirecciones engañosas, abuso de datos estructurados.
¿Cómo revisarlo?

Vamos a nuestro Search Console, al apartado “Seguridad y Acciones manuales > Acciones manuales”. Y revisa que te aparece el mensaje: “No se ha detectado ningún problema”.

Search Console Aviso de Acciones Manuales

Consejo rápido

Aunque nunca hayas recibido una acción manual, es buena práctica revisar regularmente este apartado en Search Console, porque te da tranquilidad y te asegura que Google no ha encontrado problemas graves en tu web.

Qué hacer después de terminar tu auditoría seo

Vale, ya tienes tu auditoría seo casera hecha. ¿Y ahora qué?

Aquí es donde muchos se quedan atascados: con una lista de cosas por mejorar, pero sin un plan de ataque. La clave está en priorizar:

  1. Empieza por lo crítico: errores técnicos que bloquean el rastreo (problemas de indexación, páginas rotas, redirecciones mal hechas…).
  2. Sigue con lo fácil y rápido: ajustar titles, meta descriptions o imágenes que pesan demasiado. Son cambios sencillos y el impacto se nota pronto.
  3. Luego pasa a lo estratégico: mejorar contenido, optimizar encabezados, revisar interlinking interno. Esto lleva más tiempo, pero es lo que hará crecer tu web de verdad.
  4. No te olvides de revisar tus backlinks: deshazte de enlaces tóxicos y aprovecha menciones que puedan convertirse en un link real.

Si haces un poco cada semana, tu web irá mejorando de forma constante sin que se convierta en una bola de nieve imposible de manejar.

¿Vale la pena hacer tu propia auditoría SEO?

La respuesta corta: depende de lo que busques.

Si estás empezando y lo que quieres es aprender SEO o ahorrarte dinero, esta auditoria seo paso a paso es perfecta para ti. Te da una base práctica, te ayuda a detectar errores comunes y te pone en el camino correcto.

Si lo que buscas es escalar tráfico, competir en serio o no arriesgar tus visitas actuales, lo mejor es invertir en una auditoría SEO profesional. Ahí ya entran herramientas avanzadas, experiencia y una visión estratégica que no se consigue con un checklist rápido.

Y si te ronda la cabeza la idea de contratar a alguien, tengo un artículo donde explico en detalle cuánto cuesta una auditoría SEO y qué debes esperar de ella. Te dejo el enlace para que compares y decidas con criterio.

Al final, lo importante es que no te quedes sin revisar tu web: ya sea por tu cuenta o con ayuda, una auditoría seo es el primer paso para que Google te vea con mejores ojos y tus visitas crezcan.


Isa Fuentes

Isa Fuentes

Hola, soy Isa Fuentes, consultora SEO especializada en ayudar a negocios a conseguir visibilidad en Google y transformar esa visibilidad en clientes reales.