WordPress está en todas partes, seguramente lo has oído mil veces. De hecho si estás pensando en hacer una web has leído que es lo mejor… pero no tienes del todo claro qué es WordPress, para qué sirve, cómo funciona y por qué tanta gente lo elige para crear su web.
Y no, no es solo “una herramienta para hacer blogs”. WordPress es mucho más que eso: es la base sobre la que funcionan desde webs personales hasta negocios que facturan (y bien). Ya sea un blog, una web de servicios, una tienda online… da igual, este CMS te valdrá para todo.
Ahora mismo tienes muchas preguntas, pero en esta guía voy a intentar responderte a todo, paso a paso, sin lenguaje técnico raro y sin que te explote la cabeza. Para que entiendas qué puedes hacer con él, cómo se usa y si de verdad es la opción adecuada para tu proyecto.
¿Qué es WordPress y para qué sirve?
WordPress es un CMS, que significa Content Management System. Traducido a un idioma normal: un sistema que te permite crear y gestionar una web sin saber programar.
Es decir, WordPress es la herramienta que hay “por debajo” de la web y que te permite:
- Crear páginas y entradas de blog
- Cambiar textos e imágenes
- Publicar contenido
- Organizar tu web
- Añadir funcionalidades nuevas
Todo desde un panel visual, parecido a usar un editor de texto, sin tocar código (si no quieres).
¿Para qué sirve WordPress?
WordPress sirve para crear prácticamente cualquier tipo de web. No está limitado a blogs ni a proyectos pequeños, aunque empezó así.
Con WordPress puedes crear una web desde cero y gestionarla tú mismo/a, añadir más contenido, secciones o funcionalidades… Es decir, adaptarla a lo que necesite tu proyecto.
Por eso lo usan tanto personas que empiezan como empresas grandes. Por ejemplo, “Rastreator”, el comparador de seguros, está hecho con WordPress.
Para que veas que no es sólo para webs pequeñas.
¿Qué tipo de webs se pueden hacer con WordPress?
Aquí es donde mucha gente se sorprende, porque WordPress da para mucho más de lo que parece.
Blogs y webs personales
Un blog o una web personal es el uso más conocido y sigue siendo una de sus grandes fortalezas. Vamos, de hecho era la idea original cuando se creó.
Por eso a nivel SEO es una de las opciones más potentes a la hora de crear a un blog.
Muchas grandes empresas tienen su web creada a medida por un equipo de desarrolladores pero la parte de blog la gestionan con WordPress, porque de verdad que es lo mejor.
Esto lo hace Fotocasa, el portal de compra de casas. Por un lado tienen su plataforma, pero su blog está creado con WordPress, eso sí, adaptado a ellos y sus necesidades.

Webs corporativas y profesionales
WordPress también es ideal para webs de empresa corporativas o que ofrezcan servicios profesionales. Ya seas arquitecto, abogado, fotógrafo o consultor SEO como yo. Esta web también está hecha con WordPress.
Si este es tu caso, que sepas que puedes tener una web totalmente profesional, bien estructurada y pensada para captar clientes.

Tiendas online
¿Un ecommerce?
Efectivamente, también se pueden crear tiendas online con WordPress usando plugins como WooCommerce. Para tiendas online hay muchos software como Shopify, Magento o Prestashop, que también está muy bien, pero a nivel SEO me quedo con el combo WordPress + WooCommerce.
Y no te tienes que preocupar por nada. Podrás vender productos físicos o digitales, gestionar pedidos, añadir distintos métodos de pago, controlar envíos y stock… Todo desde el mismo panel.

Webs de academias o plataformas
Aunque no es tan común como las anteriores, también puedes crear una academia online. Podrás vender cursos o másters y los alumnos ver en tu web el contenido.
Gracias a los plugins, se puede adaptar a casi cualquier idea.
Ventajas y desventajas de usar WordPress
Como cualquier herramienta, WordPress tiene cosas muy buenas y otras que conviene conocer antes de usarlo. No para desanimarte, sino justo al contrario: para que sepas qué puedes esperar de él y cómo sacarle partido sin frustraciones.
Ventajas de usar WordPress
Una de las grandes ventajas de WordPress es que no necesitas saber programación para crear y gestionar una web. Puedes cambiar textos, añadir imágenes, crear nuevas páginas o publicar artículos desde un panel bastante intuitivo. Esto hace que muchas personas puedan tener una web propia sin depender continuamente de un desarrollador.
Otra ventaja importante es su flexibilidad. WordPress no está pensado para un solo tipo de web. Empiezas con algo sencillo y, con el tiempo, puedes ir ampliándolo: añadir un blog, una tienda online, formularios, reservas, descargas… Todo se puede ir incorporando poco a poco según lo necesite tu proyecto.
También destaca mucho por su ecosistema. Hay miles de temas y plugins que te permiten cambiar el diseño o añadir funcionalidades sin tocar código. Esto hace que WordPress sea muy adaptable y que no estés limitada a lo que trae “de serie”.
Si hablamos de posicionamiento, WordPress es especialmente potente para SEO. No posiciona solo por existir, pero sí ofrece una base muy buena para trabajar el SEO de forma ordenada: URLs limpias, estructura clara, control de títulos y contenidos… Por eso es tan habitual en blogs y webs que viven del tráfico orgánico.
Y algo que suele pasarse por alto: WordPress es tuyo. La web, los contenidos y los datos no dependen de una plataforma cerrada. Puedes cambiar de proveedor, mover tu web o hacer copias de seguridad cuando quieras.
Desventajas de usar WordPress
Ahora bien, WordPress no es perfecto y también tiene sus puntos menos amables.
Aunque no necesites saber programar, sí requiere un mínimo de aprendizaje. Al principio puede resultar abrumador: ajustes, plugins, temas, opciones… No es complicado, pero hay una pequeña curva inicial que hay que asumir.
Otra desventaja habitual es que, si no se cuida, una web en WordPress puede volverse pesada o lenta. Esto no es culpa del sistema en sí, sino de abusar de plugins, usar plantillas mal optimizadas o no tener un buen hosting. WordPress da mucha libertad, y eso implica también responsabilidad.
También hay que tener en cuenta el mantenimiento. WordPress necesita actualizaciones (del núcleo, de los plugins y de los temas) y conviene vigilar la seguridad. No es algo diario, pero no es “instalar y olvidar”.
Por último, aunque sea muy flexible, WordPress no siempre es la mejor opción para todos los proyectos. Si necesitas algo extremadamente específico o muy a medida, puede que otras soluciones encajen mejor.
Entonces, ¿merece la pena usar WordPress?
En la mayoría de casos, sí.
WordPress es una herramienta muy potente, escalable y accesible, siempre que se use con cabeza. Con una buena base, una estructura clara y sin complicarlo más de la cuenta, puede ser una solución excelente tanto para proyectos pequeños como para webs más grandes.
WordPress.org o WordPress.com: ¿cuál es la diferencia?
Si estás empezando con esto de WordPress y las webs, es muy probable que te hayas encontrado con esto y hayas pensado: “Vale… ¿pero no era WordPress una sola cosa?”
Pues no exactamente. Existen dos versiones y no son lo mismo, aunque compartan nombre.
WordPress.com: la versión “todo incluido”
WordPress.com es una plataforma cerrada. Tú te creas una cuenta y ellos se encargan de todo: el alojamiento, las actualizaciones, la seguridad… A cambio, tienes muchas limitaciones.
Es una opción válida si quieres algo muy sencillo, como un blog personal o una web sin demasiadas pretensiones. No tienes que preocuparte por aspectos técnicos, pero tampoco tienes control total sobre tu web. Las opciones de personalización son limitadas y muchas funcionalidades importantes solo están disponibles pagando planes más caros.
De hecho pocas páginas en WordPress.com se posicionan en Google.
En resumen: es cómodo, pero poco flexible y profesional.
WordPress.org: la versión autoalojada (la “de verdad”)
Cuando se habla de WordPress en serio, normalmente se habla de WordPress.org. Aquí tú descargas el software y lo instalas en un hosting propio. Esto significa que la web es completamente tuya.
Tienes libertad total para instalar los plugins que quieras, personalizar el diseño, trabajar el SEO a fondo y hacer crecer el proyecto sin restricciones. Requiere un poco más de responsabilidad (hosting, copias de seguridad, mantenimiento), pero a cambio tienes control absoluto.

Entonces, ¿cuál te conviene usar?
Si vas a crear una web por hobby o algo muy puntual, WordPress.com puede servirte.Pero si tu objetivo es crear un negocio, captar clientes, posicionar en Google o escalar tu web, la recomendación es clara: WordPress.org autoalojado.
Es la opción más profesional, la más flexible y la que te va a permitir crecer sin quedarte corto en el camino.
Cómo funciona WordPress
Ahora sí, después de entender qué es WordPress, vamos a ver cómo funciona.
Para hacerlo fácil, WordPress funciona como un sistema de piezas. Tú partes de una base y vas añadiendo elementos según lo que quieras construir. No necesitas saber programar para empezar, pero sí entender qué hace cada cosa.
Vamos por partes.
Temas: el diseño de tu web (cómo se ve)
El tema es la parte visual de WordPress. Es lo que define los colores, tipografías, estructura y estilo general de tu web. Vamos, cómo se ve tu web.
Piensa en el tema como el “traje” de tu web.
Hay temas gratuitos y temas de pago. Los gratuitos suelen estar bien para empezar, pero suelen quedarse cortos cuando quieres personalizar de verdad. Los de pago, en general, ofrecen más opciones, mejor diseño, más compatibilidad con plugins y soporte técnico.
Luego están los temas freemium, para mi son los mejores. Éstos te ofrecen una versión gratuita limitada y puedes comprarte el tema si quieres añadirle más funciones. Te recomiendo empezar con uno de estos y si te hace falta haces la inversión en la versión Pro.

Algunos temas más usados son Astra, Generate Press, Spectra One, Kadence, Hello Theme… La lista es infinita.
Importante: un tema no es solo “bonito”. También influye en la velocidad, la experiencia de usuario y el SEO. Elegir un buen tema es más estratégico de lo que parece.
De hecho hay tiendas de temas como Envato. Solo recomiendo usar este tipo de temas en muy pocos casos. Son pocos flexibles y cargados de cosas que no necesitas y solo realentizan tu web.
Plugins: las funciones extra que hacen magia
Si el tema es el diseño, los plugins son los superpoderes.
Un plugin es una extensión que añade funcionalidades a tu web sin tocar código: SEO, formularios, seguridad, caché, tienda, idiomas, reservas, analítica… prácticamente hay un plugin para todo lo que se te ocurra.
Ahora bien, más no es mejor.
Instalar plugins sin control puede hacer tu web más lenta o generar conflictos. La clave está en usar los necesarios y bien elegidos, no en convertir tu web en un Frankenstein.

Páginas y entradas: añadiendo contenido
Aquí es donde mucha gente se lía, pero en realidad es sencillo.
Las páginas son contenidos estáticos. No suelen cambiar mucho y forman la estructura principal de la web: inicio, sobre mí, servicios, contacto, aviso legal…
Las entradas, en cambio, son contenidos dinámicos. Se usan sobre todo para el blog: artículos, noticias, guías, recursos… Se publican con fecha, se ordenan cronológicamente y permiten trabajar el SEO de forma muy potente. Las entradas además se pueden clasificar por categorías y etiquetas, pero ahora vamos a eso.
WordPress nació como plataforma de blogging, y por eso este sistema de entradas está tan bien pensado.
Categorías y etiquetas: para poner orden
Las categorías sirven para agrupar contenidos por temas principales. Ayudan tanto a los usuarios como a Google a entender de qué va tu web.
Las etiquetas son más específicas. No son obligatorias y, de hecho, mal usadas pueden liarla a nivel SEO, así que aquí menos es más. La idea no es crear mil etiquetas, sino usar las justas y con sentido.
La diferencia entre categorias y etiquetas puede ser confusa. Por eso te voy a poner un ejemplo:
Widgets: pequeños bloques con funciones
Los widgets son elementos que se colocan en zonas concretas de la web, como la barra lateral o el pie de página. Pueden mostrar desde un buscador, un listado de artículos recientes, un formulario o un texto personalizado.
No son imprescindibles, pero bien usados ayudan a mejorar la navegación y la experiencia del usuario.
Constructores visuales: diseñar sin saber código
Aquí es donde WordPress se vuelve muy accesible.
Los constructores visuales permiten diseñar páginas arrastrando bloques, sin escribir una sola línea de código. Puedes crear estructuras complejas, secciones, columnas, botones, llamadas a la acción… todo de forma visual.
Hoy en día, el propio editor de WordPress (Gutenberg) ya funciona así. Además, existen constructores más avanzados que ofrecen todavía más control sobre el diseño como Elementor, que se podría decir que es el más famoso.
Eso sí: como todo, hay que usarlos con cabeza. Un exceso de diseño sin estrategia puede afectar a la velocidad y al SEO.
WordPress funciona como un sistema modular. Tú decides el diseño con el tema, las funciones con los plugins y el contenido con páginas y entradas. Y lo mejor de todo es que puede crecer contigo, desde una web sencilla hasta un proyecto grande y bien trabajado.
Cómo instalar WordPress y empezar a usarlo
Una de las grandes ventajas de WordPress es que empezar es mucho más fácil de lo que parece. No necesitas muchos detalles técnicos. Solo tener claras un par de cosas básicas.
Lo primero: necesitas un hosting (y que sea decente)
Para tener WordPress necesitas un hosting, que no es más que el “lugar” donde está guardada tu web. Aquí no voy a enrollarme mucho, solo una recomendación clara: no escatimes, que lo barato sale caro. Si ves uno muy barato, duda.
Un hosting malo se traduce en una web lenta, errores raros y dolores de cabeza innecesarios. Y eso, si quieres trabajar el SEO o un negocio online, es pegarte tiros en el pie.
Hostings hay muchos y muy buenos. La mayoría quizás un poco caros si estás empezando. Ten en cuenta que también tienes que contratar el dominio. Y todo esto se paga anual o mensualmente, dependiendo.
Mira, para ahorrarte dolores de cabeza, yo uso Hostinger en todas mis webs y lo recomiendo siempre por una razón muy simple: muy buen precio para la calidad que tiene, funciona genial, tienes email incluido y el primer año te regalan el dominio. Te vale tanto si tu web es grande o pequeña. Bueno, bonito y barato.
Además te tengo un 20% de descuento:
Instalar WordPress: más fácil imposible
Una vez tienes el hosting contratado, viene la parte que a mucha gente le da respeto y que en realidad es la más fácil.
Pero no te preocupes, por suerte hoy en día, casi todos los hostings incluyen un autoinstalador de WordPress. Esto significa que no tienes que descargar nada ni tocar archivos raros.
Normalmente el proceso es algo así:
En cuestión de minutos tienes WordPress funcionando. Cuando termina la instalación, ya puedes acceder al panel de control, se llama “Escritorio”. Desde ahí ya podrás:
- Elegir un tema.
- Crear tus primeras páginas.
- Ajustar los textos, el diseño y la estructura.
- Instalar los plugins que necesites.
No hace falta tenerlo todo perfecto desde el primer día, puedes ir mejorando poco a poco.
WordPress y el SEO
Vamos a decirlo tal cual: una web sin visitas no sirve para nada. Puede ser muy bonita, muy moderna y muy “wow”, pero si nadie la encuentra en Google, es para nada.
Y aquí es donde WordPress brilla de verdad.
WordPress no es bueno para el SEO por casualidad. Su estructura, la forma en la que gestiona los contenidos y cómo permite organizar páginas, entradas y categorías hacen que Google lo entienda bastante bien desde el principio.
Además puedes controlar URLs, títulos, contenidos, enlazado interno, estructura, velocidad… Todo lo que Google necesita para entender tu web sin necesidad de saber programar.
Eso no significa que posiciones solo por usar WordPress (ojalá), pero sí que partes con ventaja frente a otros sistemas mucho más cerrados o rígidos.
Además tienes plugins como Rank Math o Yoast SEO que te lo ponen aún más fácil.
Preguntas frecuentes sobre WordPress
Por último te dejo unas cuantas preguntas que se suelen tener sobre WordPress. Espero que te ayuden:
WordPress puede ser tu solución
WordPress es una herramienta potente, flexible y perfecta para crear una web profesional… si se usa con cabeza. No basta con instalarlo y ya está: hay que pensar la estructura, los contenidos y, sobre todo, en SEO si quieres que tu web tenga visitas y no se quede en algo meramente decorativo. Aquí te dejo una guía si quieres empezar en el SEO.
Bien trabajado, WordPress puede convertirse en la base de un proyecto que crece, posiciona y trae oportunidades reales. Porque al final, no se trata de tener una web, sino de que tu web trabaje para ti.
