Si estás leyendo esto, es porque quieres que tu web deje de ser invisible en Google o quieres aprender a hacer SEO desde 0.
Yo pasé por lo mismo: creé mi primera web en WordPress, que era preciosa, pero no traía tráfico ni por casualidad. Empecé a leer tutoriales para mejorar mi posicionamiento y aplicar los consejos que daban. Pero a lo loco, sin ningún orden. La verdad es que no tenía ni idea de lo que estaba haciendo y me sentía perdida entre términos raros y tantas guías.
Con el tiempo, trabajo y formación, conseguí entender cómo funciona el SEO.
Y aquí estoy, escribiendo esta guía para que tú puedas entender de forma fácil como funciona el SEO y vayas poco a poco. Sin liarte.
En esta guía te voy a llevar paso a paso desde cero absoluto hasta que puedas aplicar estrategias que realmente traigan tráfico a tu web, sin fórmulas mágicas ni rollos técnicos que solo sirven para marearte.
Aquí vas a aprender:
Piensa en esta guía como tu mapa del tesoro: aquí tienes el camino claro y todos los atajos señalados, pero serás tú quien consiga que el tráfico llegue a tu web.
Venga, empezamos.
Conceptos básicos de SEO
Antes de meternos en cosas más técnicas, hay que tener claras las bases. No sirve de nada lanzarse a optimizar páginas y crear contenido si no sabes qué es SEO y cómo funciona.
¿Qué es el SEO?
SEO significa Search Engine Optimization, que básicamente es “hacer que los buscadores te quieran”.
Sí, suena muy marketero, pero piensa en esto: Google, Bing o cualquier buscador, tiene millones de páginas que podría enseñarle a la gente. Y nadie pasa a la segunda página. Por eso, el SEO es todo lo que haces para que tu web aparezca en la primeras posiciones cuando alguien busca algo relacionado con tu contenido o negocio.
Pero sin pagar anuncios. Porque sí, puedes pagar para salir arriba (eso es el SEM), pero si haces SEO, tu tráfico será gratis y constante, y eso siempre mola más.
Hay muchos buscadores, de muchos tipos (por ejemplo YouTube), y en la mayoría se puede hacer SEO. Pero en esta guía nos vamos a centrar en Google, porque es el más común.
Cómo funciona el SEO: Rastreo, indexabilidad y posicionamiento
Vale, ahora que sabemos qué es SEO, toca entender cómo funciona Google y decide quién sale primero en los resultados. Esto se basa en tres pasos clave: rastreo, indexabilidad y posicionamiento.
Rastreo: Google va de paseo por tu web
Google, y otros buscadores, no lee tu web como tú o yo. Tiene bots llamados crawlers o arañas, que son robots rastreadores que van de página en página siguiendo enlaces, como si fueran detectives descubriendo nuevas páginas. Google tiene muchos tipos de bots: de contenido, de imágenes, de vídeo, de noticias…
Si tu web está bien conectada y clara, estos bots podrán encontrar todas tus páginas fácilmente. Si tienes enlaces rotos, páginas escondidas o menús confusos, Google puede perderse y algunas páginas no las verá nunca.
Piensa en el rastreo como autopistas y Google es el coche: si están bien señalizadas y conectadas, llegará a su destino; si no, se perderá y acabará en otro sitio. Además, puedes marcarle el camino prohibiendo que entre en páginas concretas. Aquí entran en juegos el archivo robots.txt o el sitemap.
Tu misión como SEO es marcarle el camino a Google para que rastree todo lo posible tu web.
Indexabilidad: Que Google guarde tu web en su biblioteca
Rastrear es solo el primer paso. Una vez que Google llega a una página la analiza, la interpreta y decide si la guarda en su índice, que es como su gigantesca biblioteca de páginas web.
Aquí analiza todo: meta etiquetas, si el contenido es el adecuado, imágenes, vídeos, idioma…
Si antes podías indicar el camino, también puedes decirle a Google: “Oye, que esta página es importante, indéxala”. Esto lo hacemos con la etiqueta “index”. Y si no queremos que se indexe la página, la marcamos con una etiqueta “noindex”.
Posicionamiento: La gran decisión de Google
Ok, tu página está rastreada e indexada… Pero claro, como tu página hay cientos iguales. Así que ahora Google tiene que decidir en qué orden aparecer cuando alguien busca algo. Esto es el posicionamiento.
Grábate esto a fuego: Google le da al usuario lo que el usuario quiere encontrar.
Por ejemplo, si yo busco “Restaurante en Sevilla”, me va a dar un listado de restaurantes que estén en Sevilla y cerca mía. Nunca me ofrecerá restaurantes de Barcelona, porque no es lo que quiero encontrar. Además tendrá en cuenta si, aunque esté en Sevilla, hablo español o hablo inglés porque estoy de visita en la ciudad. Y sabrá que estoy buscando en mi móvil, porque estoy en la calle, y por tanto necesito una web que cargue rápido porque estoy tirando de datos.
Esto son algunas de las cosas que valora para poner un resultado por encima de otro, lo que se llaman: Factores de posicionamiento. Son cientos y algunos secretos. Pero te cuento las más importantes:
Si haces bien estas cosas, Google te va a premiar y te posicionará más arriba. Si no… bueno, puedes estar en la página 10 y nadie te verá. Y aquí es cuando viene lo interesante, porque tendrás que hacer todo esto mejor que tu competencia para ganarles.
Los pilares del SEO
Tu trabajo como SEO es conseguir que Google pueda hacer todo este proceso en tu web (de rastreo, indexación) y además te posicione bien (posicionamiento).
Y para conseguirlo, hay tres pilares que debes dominar como SEO:
- SEO On-Page: Todo lo que puedes hacer dentro de tu propia web para que Google entienda mejor tu contenido: palabras clave, headings, URLs, enlazado interno, imágenes…
- SEO Off-Page: Todo lo que pasa fuera de tu web y que afecta a tu autoridad: linkbuilding, menciones, redes sociales…
- SEO Técnico: Cosas más “de ingeniero” que hacen que tu web funcione bien para Google y para los usuarios: velocidad de carga, rastreo, indexación, seguridad, datos estructurados…
No te asustes: vamos a ver cada uno con ejemplos y pasos prácticos. Pero lo primero es que entiendas el mapa completo para saber cómo funciona esto del SEO.
SEO On-Page: Haz que tu web hable el idioma de Google
Pues vamos a empezar a desglosar todos estos pilares. Empezamos con el primero: qué es el SEO On-Page.
Como habíamos dicho, el SEO On-Page es todo lo que puedes hacer dentro de tu propia web para que Google entienda de qué va cada página y decida que eres la mejor opción para mostrar. Es decir, si es relevante para el usuario y responde su intención de búsqueda.
Para conseguir esto usamos una serie de elementos, trucos, estrategias, como quieras llamarlo.
Venga, te las cuento.
Arquitectura web: Tu web tiene que estar bien organizada
La arquitectura web es básicamente cómo organizas las páginas y enlaces de tu sitio para que tanto los usuarios como Google puedan moverse por ella sin perderse. Si tu web parece un laberinto, nadie va a quedarse mucho tiempo, y Google tampoco se quedará mucho tiempo rastreándola.
¿Te acuerdas lo de las carreteras y facilitarle el camino?
Piensa en tu web como un árbol. La página principal es el tronco, las secciones principales son las ramas y las subpáginas las hojas. Por eso cada página debe tener su lugar lógico.
Existen varias formas de organizar una web o tipos de arquitectura SEO: horizontal, vertical o en silo.
Aquí la clave es organizar tu contenido por temática o clústers de contenidos. Y para eso nos ayudamos de las categorías de WordPress, de usar una jerarquía de contenido clara o del enlazado interno.
Contenidos optimizados: Escribe para personas y para Google
El contenido es el rey, lo habrás escuchado millones de veces. Pero es que no le falta razón a esta frase. El contenido de tu web es lo que te va a posicionar, por encima de cualquier otro factor.
Si tu contenido es útil, relevante para el usuario, resuelve su intención de búsqueda y tiene calidad, vas para arriba en las SERPs.
No digo que el resto no sea importante, porque el SEO es con conjunto de muchas cosas, pero si creas contenido de calidad tienes la mayor parte del trabajo hecho. Hazme caso.
Y por favor, escribe para las personas, no para Google. Ni repitas palabras hasta la saciedad, eso es el Keyword Stuffing. Esta etapa ya pasó, Google ha evolucionado y a día de hoy penaliza estas prácticas.
Venga, te dejo algunas claves para que tu contenido esté optimizado para SEO:
Palabras clave
Las palabras claves o las keywords. Podemos decir que son el “centro” del contenido.
Los usuarios usamos palabras para buscar algo que queremos. Ponemos en el buscador lo que sea y Google nos devuelve varios resultados. Vale, pues Google también.
Al final, piensa que Google intenta imitar al usuario para darle el mejor resultado (ya te dije antes que te grabaras esto a fuego).
Pero, ¿qué pasa?
Que los usuarios no somos robots, somos personas. Y cada uno hablamos y nos expresamos de forma diferente. Por ejemplo: las zapatillas deportivas. Se llaman zapatillas, vale. Pero es que en otra parte de España se le llama “bambas”. En mi tierra les llamamos “botines”. Pero es que mi amigo, que es de la provincia de al lado, le llama “tenis”.
Pues Google ya hace mucho tiempo, en una de sus actualizaciones de algoritmo, entendió que, aunque usásemos diferentes palabras, todos nos referimos a lo mismo y queremos encontrar lo mismo: zapatillas deportivas.
Pues teniendo esto en cuenta, tu trabajo como SEO es encontrar todas esas palabras clave que usamos los usuarios para referirnos a algo e integrarlas de manera natural en nuestra contenido: en el texto, en título, subtítulo, imágenes… Pero de verdad, perdona que insista, de manera natural. Recuerda: escribes para las personas no para Google.
Contenido útil y completo
Porque sí, la calidad de tu contenido es un factor de posicionamiento.
Tu contenido debe responder a lo que el usuario está buscando. Debe ser útil, que cuando acabe de leer tu web sus dudas estén resueltas. También debe ser un contenido fiable, contrastado (aquí cuidado con la IA al escribir que se inventa datos). Y puedes demostrar que es un contenido fiable enlazando a otras web de autoridad que complementen tu contenido o más contenido dentro de tu web.
Estructura fácil de leer
Fácil de leer y sobre todo fácil de escanear. Porque el humano es así, vago por naturaleza, y no nos gusta perder el tiempo. Vamos al grano. Así que no leemos, escaneamos. Si el contenido nos parece interesante y que va a ser útil, entonces nos quedamos a leer.
Por eso tienes que ayudar al usuario a escanear tu contenido y entienda que es exactamente lo que está buscando.
Mira, vamos a ver un ejemplo. Dime qué texto te resulta más fácil de leer:
Opción 1:

Opción 2:

Mucho mejor el segundo, ¿verdad?
Usa encabezados, listas, iconos, negritas, tablas, imágenes o párrafos cortos. Todo lo que se te ocurra que haga mas amena la lectura.
Recuerda: el contenido optimizado no es repetir palabras clave a lo loco. Es ayudar al lector y que Google entienda que eres relevante.
Meta tags (qué son y cómo usarlas bien)
Las meta tags o meta etiquetas son etiquetas que se insertan en el código HTML de tu web y sirven para decirle a Google de qué va tu página.
Mira, así se ven en tu web:
<title>Guía SEO para principiantes — Paso a paso</title>
<meta name="description" content="Guía completa de SEO desde 0. Aprende keyword research, On-Page y SEO técnico con ejemplos prácticos.">
<link rel="canonical" href="https://tusitio.com/guia-seo-principiantes">
<meta name="robots" content="index, follow">
Hay varias, pero las que te deben importar de momento son:
Meta Title
La etiqueta <title> es la que le da el título a tu página. Pero ojo, no es el H1.
Fíjate arriba en la pestaña de esta página:

También es el título de los resultados cuando aparecen en las SERPs. El meta title debe contener la palabra clave principal y cada uno debe ser único.
Meta description
Otra etiqueta parecida es la meta description. Al igual que el title no es un factor de posicionamiento directo, pero puede impactar en el CTR.
Si tienes una web y has incluido una meta description en alguna de tus páginas, quizás te hayas dado cuenta de que Google suele ignorar esta etiqueta y poner lo que él cree que es mejor.
De hecho, según Ahref, Google cambia la meta description cerca del 63% de las veces. Entonces, ¿para qué se usan si Google las ignora?
Bueno, míralo de este modo: si una página tiene 100 impresiones y sólo un 32% de veces muestra la meta description, si está optimizada y es atractiva para el usuario, son 32 personas que pueden hacer clic en tu web. ¿Te parece poco? Si son 1.000 impresiones, serán 320 personas. Cambia la cosa, ¿verdad?
Así que mi recomendación es que, no te obsesiones, pero dedica un rato a optimziar tus meta descriptions.

Headings: organiza tu contenido
Los headings o encabezados son etiquetas que ordenan y estructura el contenido de tu página. Para que me entiendas, son los títulos que vas viendo a lo largo de un artículo o una página.
Por ejemplo, aquí encima tienes uno: “Headings: organiza tu contenido”.
Pues merecen su sección especial porque al usuario le ayuda a escanear la página con más facilidad. Pero es que, además, Google también lee estos encabezados y los usa para entender mejor tu contenido.
Por eso, debes usar palabras clave en los encabezados. Eso sí, recuerda, con naturalidad: usa sinónimos y otras palabras relacionadas.
La regla de oro de que estos encabezados deben estar ordenados y seguir una jerarquía. Y sólo puede haber un <h1> por página.
Debe quedar algo así:

URLs
Hablemos de la URL, la dirección de la página para que nos entendamos.
Es un factor de posicionamiento, de momento. No es el más importante, pero suma un plus. Así que tu URL debe tener la palabra clave.
No voy a entrar en mucha profundidad, pero sí te voy a dar unas reglas que deben tener tus URLs:
Enlazado interno
El enlazado interno son los links que pones entre páginas de tu propia web. Y aunque suene básico, es una de las armas más potentes del SEO On Page. Volviendo a la metáfora de la carretera, los enlaces son los caminos y el nombre del enlace (anchor text) el cartel de la autopista que le marca el camino.
Si no enlazas bien, Google se pierde, los usuarios también, y tu contenido se queda en una esquina olvidada del mapa.
Además sirve para repartir autoridad, el llamado link juice: cuantos más enlaces tenga una página más importante es dentro de tu web. Por eso no puedes enlazar todo a lo loco, porque le estarías dando autoridad a páginas que no son necesarias.
Busca el equilibrio entre repartir autoridad, guiar a Google a rastrear todas tus páginas y que sean útiles para el usuario.
Consejos rápidos para enlazar tu web
Venga, te dejo unos consejos rápidos para que apliques en tu enlazado:
- Enlaza de forma natural: si estás escribiendo sobre SEO On Page y mencionas “keyword research”, enlaza al post específico sobre keyword research.
- Usa anchor text descriptivos: nada de “haz clic aquí”. Mejor: “cómo hacer un keyword research paso a paso”.
- Prioriza las páginas clave: tus servicios, guías principales, categorías estratégicas… esas deben recibir más enlaces internos.
- Contexto manda: un enlace dentro de un párrafo tiene más peso que uno tirado en el footer.
SEO Técnico: que tu web no se rompa por dentro
¿Cómo vamos? ¿Necesitas un descanso?
Ánimo que ya entramos en la parte más friki del SEO. El SEO técnico es todo lo que pasa “bajo el capó” de tu web y que muchas veces no se ve… hasta que falla.
No sirve de nada tener los mejores textos del mundo si tu web tarda 10 segundos en cargar o si Google ni siquiera puede rastrear tus páginas. Piensa que el SEO técnico es como los cimientos de una casa: no se ven, pero si están mal, todo lo demás se viene abajo.
La buena noticia: no necesitas ser ingeniero informático para entender los básicos. Con unas cuantas herramientas y sentido común puedes controlar lo suficiente para que Google y los usuarios estén contentos.
Velocidad de carga: la paciencia de la gente es cero
¿Sabías que el 53% de los usuarios se va si una web tarda más de 3 segundos en cargar? Y Google tampoco se corta: si tu web es lenta, te empuja para abajo, ya que es una mala experiencia de usuario.
Lo que más suele frenar la velocidad de cargar de una web:
Se pueden hacer otras cosas para mejorar la velocidad de una web, pero sería hilar muy fino. Con que mejores estos detalles vas a notar la diferencia. Y créeme que con sólo esto, ya serás mejor que la mayoría de páginas que hay en Internet.
Además para ayudarte, si estás en WordPress, usa plugins de caché como WP Rocket o LiteSpeed Cache.
Rastreo e indexación: si Google no te encuentra, no existes
Aquí viene la cruda realidad: puedes tener la mejor web del mundo, pero si Google no la rastrea o no la indexa, es como si no existiera.
Recuerda los dos palabros que vimos al inicio de esta guía: Rastreo e Indexación. Rastreas es cuando Google lee tu web e indexar es cuando la guarda en su índice.
Pues nuestro trabajo como SEOs aquí es muy simple: facilitar el rastreo y controlar la indexación.
Vamos a ver cómo.
Cómo facilitar el rastreo
Tenemos varias técnicas y herramientas para facilitarle a Google el rastreo de nuestra web.
El primero de todo es el archivo robots.txt, que te lo puedes imaginar como un cartel en la puerta de cada página que le dice a Google dónde puede entrar y dónde no. Pero en vez de un cartel es código que Google entiende: Disallow (para que no entre) y Allow (para que sí entre).
Mira te dejo un ejemplo de estructura por defecto del robots.txt de WordPress:
User-agent: *
Disallow: /wp-admin/
Allow: /wp-admin/admin-ajax.php
Por defecto todas las páginas son rasteables, es decir, Allow. Así que usa el robots.txt cuando no quieres que entre a algo en concreto de tu web.
El archivo robots.txt lo combinamos con el Sitemap XML, que es como un mapa de tu web. Le indica a Google qué páginas existen y cuáles son importantes.
Si estas en WordPress, puedes generar el Sitemap con plugins como Yoast y Rank Math.
Y una más que te ya te he repetido bastante en esta guía: los enlaces internos, que bien pensados, facilitan el rastreo.
Cómo controlar la indexación
Para controlar la indexación nos ayudamos de un tipo de las meta tags que vimos antes llamadas meta robots. Que así tal cuál puede que no te suene pero, si has visto algo de SEO antes, sí conocerás las páginas: index y noindex.
Estas etiquetas sirven para indicarle a Google qué página debe indexar y cuáles no. Así que usa noindex en páginas que no aportan valor (páginas de gracias, pruebas, tags innecesarias, duplicados…) y asegúrate que las páginas más importantes tienen la etiqueta index.
Y en este grupo también tenemos las etiquetas: follow y nofollow. Se añaden a los enlaces y con ellas, le decimos a Google que siga ese camino o no lo siga.
Mira, siguiendo la metáfora de las carreteras (estoy pesada con la metáfora, pero es que es como mejor se entiende), con una etiqueta follow le indices a Google puede seguir ese camino y con la etiqueta nofollow le dices: “oye que este camino existe, pero no lo uses”.
SEO Off Page: lo que otros dicen de ti (y Google escucha)
Si el SEO On Page es lo que tú puedes controlar dentro de tu web, el SEO Off Page es lo que pasa fuera de ella… y lo que más cuesta conseguir. Aquí entran los enlaces que apuntan hacia tu web (backlinks), las menciones de marca, las reseñas, la autoridad que transmites y, en resumen, cómo perciben los demás tu sitio.
Piensa en Google como en ese amigo desconfiado: no se cree solo lo que dices de ti mismo (tu web), también mira qué dicen los demás de ti. Y ahí es donde el Off Page entra en juego.
¿Por qué importa tanto el SEO Off Page?
Link Building: que hablen de ti (y con enlace, mejor)
Vale, ya lo sabes: los enlaces son el oro del SEO. Cuando otra web enlaza a la tuya, Google entiende que tu contenido merece la pena. Ahora, no todos los enlaces valen lo mismo:
Y aquí viene la parte del SEO que mucha gente malinterpreta. El linkbuilding no es llenar tu web de enlaces comprados en sitios cutres, ni pedir a tu primo que ponga tu URL en el footer de su blog de recetas. El linkbuilding va de algo mucho más simple (y lógico): que otras páginas hablen de ti porque lo que haces merece la pena ser compartido.
Tipos de enlaces
- Enlaces naturales: Alguien te enlaza porque le ha parecido útil tu contenido. Son los mejores: gratis, naturales y con mucho valor.
- Enlaces conseguidos (o outreach): Aquí eres tú la que mueve ficha: contactas con blogs, medios, creadores de contenido… y les propones enlazar tu web. Puede ser con colaboración, guest post (artículo invitado) o incluso pagando.
- Enlaces creados por ti: Foros, comentarios, directorios, perfiles… Funcionan, pero con cuidado: si abusas, parecen spam.
¿Qué hace que un enlace sea bueno?
Cómo NO hacer Linkbuilding
Menciones de marca: el enlace que también cuenta
¿Y qué pasa con las menciones sin enlace?
También cuentan, de hecho Google cada vez presta más atención a las menciones sin enlace. Aunque no te enlacen directamente, que alguien nombre tu marca o tu proyecto en internet le da señales a Google de que existes y que estás generando conversación.
Eso sí: mejor si consigues que el nombre venga con un enlace bonito y limpio.
Herramientas SEO: tus mejores aliadas
El SEO tiene mucha parte de estrategia, pero también de medir, analizar y corregir. Y para eso necesitas herramientas. Algunas son gratis, otras de pago, y lo ideal es combinarlas para tener una visión completa.
Te dejo un repaso rápido:
- Herramientas para encontrar palabras clave: aquí tienes Ubersuggest, AnswerThePublic o el Keyword Planner de Google.
- Herramienta para hacer una auditoría SEO: Aquí Screaming Frog gana de calle. Además tienes una versión gratuita limitada a 500 urls que si estás empezando tienes de sobra.
- Herramientas de analítica: Aquí tienes herramientas gratuitas como Google Analytics 4 y Microsoft Clarity. Y meto también en este grupo Google Search Console, un must de SEO.
- Herramientas todo en uno: Aquí hablamos de las herramientas más conocidas del SEO como SEMrush, Ahrefs o SISTRIX. Muy potentes, pero muy caras, no nos vamos a engañar.
- Herramientas todo en uno más baratas: Un poco más limitadas, pero muy potentes también, como DinoRank, Rankerfy o SE Ranking.
Tutorial SEO paso a paso
Hasta ahora hemos visto mucha teoría: que si on page, que si enlazado, que si herramientas… Y todo eso está bien, pero si no lo bajas a tierra, se queda en conceptos sueltos que no sabes ni por dónde empezar.
Por eso este bloque es el “cómo aplico todo esto de verdad”. Aquí es donde pasamos del “ya me sé los términos” al “vale, voy a abrir el portátil y ponerme a hacerlo”.
1) Entiende el terreno y lo que quieres conseguir
Antes de pensar en keywords o en tocar cosas en la web, lo primero que vas a hacer es mirar el sector en el que te mueves. No es lo mismo posicionar una web de recetas veganas que meterte a competir en vuelos o salud. Hay nichos hipercompetidos y otros donde con un poco de trabajo ya puedes empezar a rascar tráfico.
Además, Google se pone más duro en temas delicados, lo que se llama Your Money or Your Life (YMYL): todo lo que tenga que ver con dinero, salud o decisiones importantes. Ahí, si no tienes autoridad ni buena reputación online (el famoso EEAT: experiencia, expertise, autoridad y confianza), lo vas a tener más difícil.
Dicho esto, ¿para qué haces SEO? Tu respuesta debe ser generar negocio: vender más, conseguir clientes o, como mínimo, atraer tráfico que luego puedas convertir en algo tangible. Así que antes de meterte en nada, define con claridad qué quieres:
- ¿Más visitas a la web?
- ¿Leads cualificados?
- ¿Ventas directas de tu producto/servicio?
- ¿Más ventas de afiliados?
Y a partir de ahí, ya decidirás cómo medirlo, pero lo importante es empezar sabiendo hacia dónde apuntas.
2) Haz un keyword research
Aquí es donde empieza lo divertido. Olvídate de escribir al tuntún o de adivinar qué busca la gente, porque el SEO va de datos y estrategia.
El keyword research es básicamente responder a: qué busca la gente en Google, cómo lo busca y qué nivel de competencia tienen esas búsquedas.
Imagina que quieres montar una web sobre recetas veganas. Nuestro objetivo es aparecer para la palabra “recetas veganas”. El problema es que esa keyword seguramente está saturada, hay portales gigantes, blogs de cocina, medios de lifestyle. Vamos, un campo de minas.
Así que los que vamos a hacer es buscar palabras clave long tails, como “recetas veganas fáciles y rápidas para la cena”. Igual no tiene cientos de miles de búsquedas, pero sí un volumen decente y, sobre todo, menos competencia.
Y aquí está el truco: con varias long tails puedes conseguir un tráfico brutal y mucho más cualificado que yendo a por la palabra gorda.
Para obtener estas palabras puedes probar con algunas de las herramientas como Ubersuggest, o con la función de autocompletar de Google.

3) Crea una arquitectura y define las URLs
Venga, ya tienes tus keywords, pero si las dejas en un Excel están muertas de risa. El siguiente paso es decidir en qué página vas a atacar cada una y cómo se va a organizar tu web.
Debes establecer tus páginas pilares de categorías, subcategorías si te hacen falta, y dentro enlazar a páginas más específicas que ataquen palabras long tails.
Siguiendo con el ejemplo de nuestra web de recetas veganas, podemos tener la categoría “recetas veganas fáciles”. Y dentro de ésta, puedes establecer estas subcategorías:
- Recetas veganas fáciles para cenar
- Recetas veganas fáciles para principiantes
- Recetas veganas fáciles para niños
La idea es ir de lo más general a lo más concreto. Así ayudarás a Google a entender tu contenido y facilitarás la navegación del usuario.
El error más común es mezclarlo todo en un mismo post kilométrico o, al revés, hacer 30 posts sueltos sin conexión. La magia del SEO está en el enlazado interno y en cómo estructuras la web. Si organizas bien desde el inicio, cada nueva página refuerza a la anterior y al final todo tu site empuja en la misma dirección.
¿Y las url de estas páginas? Pues recuerda las normas y establece tus url:
tudominio.com/recetas-veganas-faciles-para-cenar/tudominio.com/recetas-veganas-faciles/para-cenar/
4) Redacción y creación de contenido
Ha llegado el momento de ponerse manos a la obra y empezar a rellenar tu web con contenido. No te centres en escribir contenido perfecto, podrás actualizarlo más adelante, sino publicar y ser constante.
Al principio tu web apenas tendrá visitas, y es normal: Google necesita tiempo para descubrir tu web y entender de qué trata. Durante los primeros meses pasará un poco de ti, pero si sigues creando contenido de forma regular, llegará un momento en que empiece a prestarte atención y a visitarte con más frecuencia.
Cada página que publiques un contenido nuevo, enlázalo con otras páginas de tu web para que Google la encuentre más rápido y entienda cómo está organizado tu sitio.
Y no intentes escribirlo todo de golpe. Es mejor un ritmo sostenible, como 1 o 2 artículos a la semana, y mantenerlo en el tiempo, que 50 artículos de golpe y luego parar. La clave aquí es la persistencia: cuanto más contenido publiques, más señales le das a Google de que tu web está viva y merece atención.
5) Publica la web y asegurarte de que Google lo lea
Cuando tu web ya tenga sus primeras páginas, es hora de dar el paso y asegurarte de que Google pueda leerlas. Para ello, sube tu web a Search Console: es la manera de decirle a Google “aquí está mi web”.
Además sube tu sitemap para facilitarle el rastreo.
6) Mide resultados y aprende de los datos
Una vez que tu web está en marcha y Google empieza a mostrar tus páginas, llega el momento de ver qué está pasando. No se trata solo de mirar cuántas visitas tienes, sino de entender qué contenido funciona mejor y hacia dónde orientar tus esfuerzos.
Usa Search Console para comprobar qué palabras clave traen tráfico, qué páginas reciben más visitas o cuáles no terminan de despegar. Al principio, los datos serán escasos y hasta un poco frustrantes, pero con el tiempo empezarás a ver patrones.
La idea aquí es sencilla: observa, analiza y ajusta.
Por supuesto no dejes el resto de lado. Trabaja el contenido, que es lo más importante, pero no te olvides trabajar en que no haya errores técnicos en tu web.
7) Mejora y escala
El SEO no es de “lo monto una vez y me olvido”. Es más bien como un huerto: si no lo riegas y lo cuidas, acaba seco. Una vez tengas la web con contenido, enlaces internos y algo de tráfico, toca la parte de mejorar lo que ya tienes y pensar cómo escalar.
Revisa tus artículos cada cierto tiempo, actualiza la información, añade ejemplos nuevos y mejora lo que veas flojo. Google adora el contenido fresco y útil, así que cada vez que das un repaso a tus páginas, estás aumentando las posibilidades de subir puestos.
Y luego está la parte de escalar: crear más contenido alrededor de lo que ya funciona, ampliar secciones, añadir recursos nuevos y, cuando tenga sentido, incluso plantearte abrir un canal de YouTube o redes sociales para reforzar tu marca. La clave está en no parar y en ir construyendo poco a poco algo grande.
Hasta aquí la guía (pero tu SEO empieza ahora)
Si has llegado hasta aquí, ya tienes una idea bastante clara de cómo funciona todo esto del SEO. Ya tienes toda la teoría, los pasos, el ejemplo, las herramientas… Ahora lo que toca es ponerte manos a la obra: Montar tu web, publicar tus primeras páginas, revisarlas, mejorarlas y seguir.
El SEO no va de tenerlo todo perfecto desde el día uno. Va de avanzar.
Y sí, al principio puede parecer que no pasa nada. Publicas, Google ni te mira, Analytics marca 0 usuarios y te dan ganas de cerrar todo y largarte. Pero si sigues creando contenido, si vas afinando lo que funciona, si entiendes qué busca tu audiencia y le das justo eso… el SEO acaba respondiendo.
Esta guía te ayuda a empezar. A poner las piezas en su sitio y a tener una base sólida. Lo que construyas encima dependerá de lo que hagas ahora. Así que ponte con ello, haz tu primer keyword research, escribe tu primer post, enlaza tus primeras páginas. Y a partir de ahí, crecer.
